Bruselas eleva al 2,4% su previsión de crecimiento del PIB para España en 2026, la única revisión al alza de la Unión Europea
La Comisión Europea mejora una décima el pronóstico para España en sus Previsiones de Primavera, mientras empeora drásticamente las de Alemania (0,6%), Francia (0,8%) e Italia (0,5%). La economía española casi triplicará el crecimiento de la zona euro (0,9%) pese a la crisis energética provocada por la guerra en Oriente Próximo
La economía española sigue desmarcándose del resto de Europa. La Comisión Europea ha publicado este jueves, 21 de mayo de 2026, sus Previsiones Económicas de Primavera, y el diagnóstico no puede ser más favorable para España en un contexto marcado por la crisis energética derivada de la guerra en Oriente Próximo.
Bruselas ha revisado una décima al alza su previsión de crecimiento para España en 2026, situándola en el 2,4% del PIB. Esta mejora contrasta con el resto de grandes economías europeas, que sufren recortes generalizados en sus estimaciones. España es, de hecho, el único país europeo al que Bruselas eleva las previsiones en este ciclo.
España, la gran economía del euro que más crecerá
Las cifras hablan por sí solas. Mientras España crecerá un 2,4% en 2026, la zona euro en su conjunto lo hará solo un 0,9%, lo que supone que España casi triplicará el crecimiento de la eurozona. El contraste con las otras grandes potencias es especialmente llamativo:
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Alemania crecerá un 0,6%, la mitad de lo que se esperaba en otoño (1,2%)
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Francia avanzará un magro 0,8%
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Italia se quedará en un 0,5%
La economía española, en cambio, "seguirá siendo relativamente boyante en 2026 pese al incierto entorno geopolítico", según el documento del Ejecutivo comunitario.
El motor del crecimiento: consumo interno y mercado laboral
La Comisión Europea atribuye la buena marcha de la economía española a dos factores principales: el comportamiento del consumo interno y la fortaleza del mercado laboral.
El consumo privado, impulsado por el crecimiento del empleo y la llegada de migrantes, junto con la inversión privada y los fondos de recuperación, serán los principales vectores que impulsarán el PIB. La "fuerte" llegada de migrantes apoyará además la creación de empleo, y Bruselas prevé que la tasa de desempleo baje del 10% por primera vez desde 2007, situándose en el 9,9% al cierre de 2026.
La inflación, el gran fantasma
No todo son buenas noticias. El conflicto en Oriente Próximo ha provocado "una de las interrupciones de suministro de energía más significativas en el mundo en la historia reciente", lo que se traduce en un rebrote inflacionario.
La Comisión Europea estima que la inflación en España alcanzará el 3% en 2026, un punto porcentual más de lo que preveía en otoño (2%). Para la zona euro, la inflación también se revisa al alza hasta el 3%, y para el conjunto de la UE hasta el 3,1%.
El comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, ha lanzado una advertencia directa a los gobiernos europeos: esta crisis inflacionaria provocada por la guerra en Oriente Medio "no se puede solucionar con gasto público masivo".
El turismo, el principal riesgo
A pesar del optimismo general, Bruselas identifica un riesgo significativo para la economía española: la posible debilitación de la actividad turística como consecuencia del incremento de los costes y las disrupciones causadas por el conflicto bélico. Las tensiones geopolíticas también podrían perjudicar la confianza y el consumo de los hogares y las inversiones empresariales.
Desaceleración gradual en 2027
El crecimiento español se moderará en 2027 hasta el 1,9%, una décima menos de lo calculado previamente por Bruselas. La inflación, por su parte, descenderá lentamente hasta el 2,5% en 2027, presionada por la resistencia de los salarios y el consumo interno.
Déficit público en el 2,4%
En cuanto a las cuentas públicas, Bruselas estima que el déficit público español se estabilizará en el 2,4% del PIB, una cifra idéntica a la de 2025 pero tres décimas superior a la proyectada en otoño. Los ingresos procedentes de impuestos directos como el IRPF o el Impuesto de Sociedades seguirán siendo fuertes.
Una oportunidad para la formación especializada
El dato del 2,4% de crecimiento y la consolidación de España como la economía más dinámica de la eurozona tienen implicaciones directas para el mercado laboral y la empleabilidad. Un entorno de crecimiento sostenido genera demanda de talento cualificado, especialmente en sectores estratégicos como la tecnología, la inteligencia artificial, la ciberseguridad y la digitalización.
La formación especializada en estas áreas no solo es una inversión en empleabilidad, sino que se convierte en un activo estratégico en un contexto donde la economía española necesita profesionales capacitados para mantener su ventaja competitiva frente al resto de Europa.
