El Gobierno aprueba la Estrategia Nacional Deep Tech para movilizar 8.000 millones de euros hasta 2030

El Consejo de Ministros da luz verde al plan que busca transformar el potencial científico de España en liderazgo tecnológico, con 13 ministerios implicados y un enfoque en diez áreas estratégicas que van desde la inteligencia artificial hasta la biotecnología y la computación cuántica

19-05-2026 · Cursosypostgrados

El Gobierno aprueba la Estrategia Nacional Deep Tech para movilizar 8.000 millones de euros hasta 2030

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes, 19 de mayo de 2026, la Estrategia Deep Tech España 2026-2030, una iniciativa impulsada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MICIU) y el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública que movilizará más de 8.000 millones de euros hasta 2030 con el objetivo de transformar las altas capacidades científicas de España en liderazgo tecnológico.

La estrategia, que ha sido presentada en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros por la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, y la ministra portavoz, Elma Saiz, representa una de las apuestas más ambiciosas del Gobierno en materia de innovación y desarrollo tecnológico de la última década. Se trata de un plan de país que busca convertir la investigación científica española en soluciones tecnológicas de alto impacto, generando empleo de calidad y reforzando la competitividad de la economía española en un contexto global cada vez más exigente.

¿Qué son las tecnologías Deep Tech?

La ministra Diana Morant ha definido las tecnologías Deep Tech, o tecnologías profundas, como "aquellas aspiraciones de desarrollos científicos y tecnológicos que pueden causar un gran impacto en la sociedad y que necesitan, por tanto, un apoyo extraordinario". "Las Deep Tech son tecnologías que nacen de décadas de investigación científica y que transforman en profundidad nuestra vida cotidiana", ha explicado Morant, quien ha añadido una frase que ha resonado con fuerza en la presentación: "las tecnologías profundas son ciencia ficción hasta que se desarrollan y se convierten en ciencia y en realidad" .

Para ilustrar el concepto, Morant ha puesto ejemplos que hoy damos por sentados pero que en su día fueron tecnologías profundas: "Fue tecnología profunda Internet hasta que se descubrió y existió. Fueron tecnología profunda los móviles. Ha sido tecnología profunda el 5G". Hoy, la inteligencia artificial, la biotecnología, las energías limpias o la computación cuántica ocupan ese lugar.

La ministra ha subrayado que estas tecnologías, por su propia naturaleza, "necesitan más tiempo de maduración, más inversión, más riesgo", y ha lamentado que "muchas veces esas ideas de los científicos son apoyadas" pero otras veces "las tecnologías se quedan en un cajón y pasan por lo que los científicos llaman el valle de la muerte, es decir, que desaparecen". La Estrategia Deep Tech nace precisamente para acompañar a esos "anhelos científicos" y evitar que se pierdan en el camino.

Tres ejes para una transformación estructural

La Estrategia Deep Tech España se articula en tres grandes ejes que abordan todo el ciclo de vida de la innovación, desde la investigación básica hasta la comercialización y el escalado industrial.

El primer eje tiene como objetivo reforzar las capacidades científicas y tecnológicas del país, impulsando infraestructuras multimillonarias en España. En este sentido, Morant ha puesto como ejemplo el acelerador IFMIFF-DONES en Granada, que está estudiando materiales para un reactor de fusión; el Centro Ibérico de Investigación en Almacenamiento Energético en Cáceres; el Spain Neurotech en Madrid; o el Acelerador de Hadronterapia en Valencia. Estas infraestructuras no solo generan conocimiento, sino que también atraen talento e inversión y sitúan a España en la primera línea de la investigación internacional.

El segundo eje, al que se destinará el 80% del presupuesto de la estrategia, se centra en apoyar a las empresas innovadoras que quieran entrar en el desarrollo de tecnologías profundas junto con los centros de investigación. La ministra ha apuntado que ya hay unas 1.000 startups de tecnologías profundas en España que han nacido del sistema público de ciencia, mayoritariamente de las universidades públicas, y que están recibiendo apoyo del Gobierno para desarrollar sus tecnologías. Este eje también promoverá modelos avanzados de colaboración público-privada para activar la demanda de innovación.

El tercer eje implica construir un ecosistema Deep Tech dinámico y coordinado, para lo que se adaptará la normativa al desarrollo tecnológico con el fin de aportar flexibilidad y hacer que la ciencia tenga un ritmo competitivo con respecto a otros países.

Diez áreas estratégicas prioritarias

La Estrategia se va a centrar en diez áreas estratégicas que abarcan el espectro completo de las tecnologías profundas:

  1. Biotecnología y salud

  2. Tecnologías para la sostenibilidad y energías limpias

  3. Tecnologías de Inteligencia Artificial y del dato

  4. Tecnologías avanzadas de semiconductores

  5. Conectividad avanzada, navegación y tecnologías digitales

  6. Robótica y sistemas autónomos

  7. Materiales avanzados, fabricación y reciclaje

  8. Tecnologías de detección avanzadas

  9. Tecnologías cuánticas

  10. Tecnologías del espacio y propulsión

Estas áreas no han sido elegidas al azar. Responden a los grandes retos económicos, sociales y medioambientales a los que se enfrenta España y el mundo, y buscan posicionar al país en nichos tecnológicos con alto potencial de crecimiento y generación de valor.

Un Estado emprendedor al servicio de la innovación

Uno de los aspectos más destacados de la Estrategia es su carácter transversal y colaborativo. La iniciativa es fruto de la colaboración de 13 ministerios, lo que refleja un "Estado emprendedor, capaz de invertir, asumir riesgos y acompañar sectores estratégicos allí donde el mercado, por sí solo, no llega", según ha destacado la ministra.

Aunque la Estrategia se centra en las actuaciones de la Administración General del Estado, su desarrollo requiere una coordinación estrecha con comunidades autónomas, universidades, centros de investigación, centros tecnológicos y empresas, así como con la Unión Europea. Esta gobernanza compartida es clave para que el impacto de la inversión llegue a todo el territorio y a todo el tejido productivo.

Empleo de calidad y profesiones del futuro

La ministra Morant ha puesto especial énfasis en el impacto que la Estrategia tendrá sobre el empleo. Las tecnologías profundas supondrán "muchísimos empleos de calidad, profesiones que todavía no tienen nombre". Esta afirmación cobra especial relevancia en el contexto de su portal de formación, ya que evidencia la necesidad de formación especializada en áreas emergentes que aún no están cubiertas por los programas educativos tradicionales.

"Son tecnologías que dentro de unos años pueden traducirse en terapias capaces de curar enfermedades hoy incurables, baterías que permitan almacenar energía renovable barata o sistemas climáticos mucho más precisos para anticiparnos a las emergencias", ha explicado Morant.

Una oportunidad para la formación especializada

La Estrategia Deep Tech España representa una oportunidad sin precedentes para los profesionales que quieran especializarse en áreas de alto impacto y alta empleabilidad. Los 8.000 millones de euros que se movilizarán hasta 2030 no solo financiarán infraestructuras y proyectos de I+D, sino que también generarán una demanda masiva de talento cualificado en las diez áreas estratégicas.

Para los profesionales que buscan orientar su carrera hacia el futuro, la Estrategia Deep Tech ofrece un mapa claro de hacia dónde se dirigen la inversión y la innovación en España: inteligencia artificial, biotecnología, energías limpias, semiconductores, computación cuántica, robótica y tecnologías del espacio, entre otras. La formación especializada en estas áreas se convierte en un activo estratégico para quienes quieran formar parte de la próxima generación de innovadores y líderes tecnológicos.

La Estrategia Deep Tech España 2026-2030 no es solo un plan de inversión. Es una declaración de intenciones sobre el modelo de país que España quiere construir: un país donde la ciencia y la innovación sean los motores del crecimiento económico, la creación de empleo y la soberanía tecnológica. Y para ello, el talento y la formación serán los pilares fundamentales.

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