Indra y Telefónica exploran una macroalianza en ciberseguridad y Defensa para pujar por contratos millonarios
Ambas compañías, participadas por el Estado a través de la Sepi, estudian una colaboración estratégica inspirada en el modelo de Tess Defence para concurrir a los futuros Programas Especiales de Modernización (PEM) del Ministerio de Defensa, valorados en miles de millones de euros

El tablero de la defensa y la seguridad nacional en España podría experimentar una de sus mayores reconfiguraciones en la última década. Indra y Telefónica, dos de las mayores empresas tecnológicas y de telecomunicaciones del país, ambas con participación estatal significativa a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi), están analizando la posibilidad de forjar una alianza estratégica en los ámbitos de la ciberseguridad, la ciberdefensa y la inteligencia artificial (IA) .
Así lo adelantó en exclusiva el diario económico Expansión el pasado 9 de abril de 2026, y ha sido posteriormente confirmado por otros medios como Europa Press, Negocios.com y Bolsamania. Fuentes del mercado consultadas por Expansión señalan que el objetivo principal de esta eventual colaboración sería poder concurrir a los nuevos Programas Especiales de Modernización (PEM) que el Ministerio de Defensa podría lanzar a lo largo de este mismo año . Estos programas, que formarían parte de la estrategia del Ejecutivo para dotar a España de una plataforma digital soberana, autónoma y segura, están valorados en miles de millones de euros y abarcarían desde la protección de infraestructuras críticas hasta el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial aplicados a la toma de decisiones estratégicas.
Un modelo inspirado en Tess Defence
El modelo de colaboración que Indra y Telefónica estarían sopesando no es casual. Según todas las fuentes consultadas, el referente sería Tess Defence, el consorcio industrial responsable de la producción del vehículo blindado 8x8 Dragón para el Ejército de Tierra y del Vehículo de Apoyo a Cadenas (VAC). Tess Defence nació originalmente como un acuerdo entre cuatro socios: Sapa Placencia, Escribano Mechanical & Engineering, Santa Bárbara Sistemas (propiedad de General Dynamics) e Indra, cada uno con una participación del 24,67%. Sin embargo, en junio de 2025, Indra tomó el control mayoritario del consorcio tras adquirir un 26,34% adicional, haciéndose con una participación del 51,01%.
La idea que manejan Indra y Telefónica pasaría por replicar este modelo asociativo, pero en el ámbito de la ciberseguridad y la inteligencia artificial, creando un consorcio nacional abierto a la incorporación de nuevos socios que permita desarrollar iniciativas propias en ciberseguridad, ciberdefensa e IA. Esta estructura, similar a la de Tess Defence, garantizaría no solo la protección de activos, datos y comunicaciones estratégicas, sino también la capacidad de anticipar escenarios y mejorar la toma de decisiones críticas mediante una IA soberana, es decir, desarrollada y controlada desde España.
El respaldo institucional y el papel de la Sepi
La posible alianza cuenta con un claro respaldo institucional, y no es para menos. A través de la Sepi, el Estado es el primer accionista de Indra, con una participación del 28%, y uno de los tres principales socios de referencia de Telefónica, junto a STC y CriteriaCaixa, con un 10% del capital. Esta doble participación estatal convierte a ambas compañías en piezas clave para el desarrollo de la plataforma tecnológica soberana que el Gobierno quiere impulsar.
El Ejecutivo, según las informaciones publicadas, ya ha dado su visto bueno a esta exploración. De hecho, Carme Artigas, ex secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial y actualmente Senior Fellow del Belfer Center de la Universidad de Harvard, ha trasladado a los directivos de Indra que el ecosistema que está desarrollando alrededor de IndraMind debería articularse a nivel estatal con la participación de más empresas, con el fin de aunar recursos y capacidades nacionales.
IndraMind y la tecnología de Telefónica
En caso de que el proyecto se materialice, cada compañía aportaría sus activos más valiosos en este ámbito. Por parte de Indra, la contribución principal vendría de la mano de IndraMind, su nueva plataforma especializada en inteligencia artificial, ciberdefensa y ciberseguridad. Según los datos facilitados por la propia compañía en su lanzamiento, IndraMind arrancó su actividad con un volumen de negocio de 300 millones de euros y una plantilla de 3.000 empleados.
Por su parte, Telefónica aportaría infraestructuras de comunicaciones, conectividad segura, capacidades tecnológicas propias y experiencia en la gestión de datos. La alianza también podría abrirse a otros operadores y empresas con capacidades complementarias, siguiendo el modelo abierto de Tess Defence.
Una relación histórica y un vínculo personal
Los lazos entre Indra y Telefónica son profundos y van más allá de la coincidencia en el accionariado. Marc Murtra, actual presidente ejecutivo de Telefónica, ocupó la presidencia de Indra hasta enero de 2025, mes en el que asumió el liderazgo de la compañía de telecomunicaciones. Durante su intervención en la Junta General Ordinaria de Accionistas de Telefónica celebrada en marzo de 2026, Murtra ya puso el foco en la necesidad de que la teleco se fortalezca en los campos de la defensa y la ciberseguridad. "Invertiremos en ampliar la red de fibra y cobertura 5G en nuestros mercados 'core', en incrementar capacidades de fibra 10 Gbps en España y Brasil, en integrar soluciones de ciberseguridad y 'cloud' en B2B y en fortalecer nuestra presencia en productos de defensa", destacó entonces.
Ambas compañías ya colaboran en otros ámbitos y comparten proyectos como el PEM-MC3, un programa de modernización de las comunicaciones militares.
Una alianza aún en fase de exploración
Pese al revuelo generado por la noticia, fuentes de ambas compañías han declinado hacer comentarios sobre una posible alianza. Y es que, por el momento, la colaboración no se ha materializado en una sociedad conjunta ni en proyectos concretos. Indra y Telefónica solo están analizando la posibilidad de una colaboración estratégica, y será el tiempo —y la decisión del Gobierno sobre los nuevos PEM— el que determine si esta macroalianza llega a buen puerto.
Lo que sí parece claro es que el tablero de la ciberseguridad y la defensa en España está en movimiento, y que el Ejecutivo, a través de la Sepi, está posicionando a sus dos grandes empresas tecnológicas para que lideren la carrera hacia una soberanía digital que, en un mundo cada vez más interconectado y amenazado, se ha convertido en una prioridad estratégica de primer orden.