
Igual que el físico se entrena para estar sano,también hay que entrenar la memoria con unos ejercicios.
Diversas investigaciones actuales confirman que la salud de la memoria está influida por múltiples factores como la edad, la alimentación, el nivel de estrés, el descanso, la genética y el estilo de vida. En 2026, además, se reconoce cada vez más el impacto del uso intensivo de pantallas y la multitarea digital en la capacidad de concentración y retención de información.
Está ampliamente demostrado que, mediante la práctica regular de ejercicios mentales sencillos y hábitos saludables, es posible mantener y mejorar la memoria a lo largo del tiempo. Dedicar al menos 15 minutos diarios a estimular el cerebro puede marcar una diferencia significativa en la agilidad mental y la prevención del deterioro cognitivo.
Viajar y conocer lugares nuevos
La exposición a entornos desconocidos estimula el cerebro, obligándolo a prestar mayor atención y a activar distintas áreas relacionadas con la orientación, la memoria y el aprendizaje. La novedad es un potente motor de la plasticidad cerebral.
Jugar y entrenar la mente
Juegos como sudokus, puzzles, crucigramas, juegos de lógica o aplicaciones de entrenamiento cognitivo ayudan a fortalecer la memoria, la concentración y la velocidad de procesamiento mental.
Seguir una dieta rica en omega-3
La alimentación sigue siendo un pilar fundamental para la salud cerebral. Los ácidos grasos omega-3 contribuyen al buen funcionamiento de las neuronas y se encuentran en alimentos como el salmón, el aceite de oliva, los frutos secos, las nueces, las semillas y las verduras de hoja verde como la espinaca.
Memorizar usando rimas y asociaciones
Asociar información mediante rimas, historias o imágenes mentales facilita la retención y el recuerdo, ya que el cerebro recuerda mejor aquello que tiene un componente creativo o emocional.
Ejercitar la memoria con pequeños retos diarios
Obligarse a memorizar datos sencillos, como números de teléfono, listas cortas o recorridos, es una forma eficaz de entrenar la mente y mantenerla activa.
Aprender algo nuevo de forma continua
Aprender un idioma, una habilidad digital, un instrumento o cualquier conocimiento nuevo estimula el cerebro, fortalece las conexiones neuronales y es uno de los métodos más eficaces para preservar la memoria y la salud cognitiva a largo plazo.
