Centrarse en la primera parte de todo proyecto integral: el branding y la estrategia.
Conocer conceptos como el posicionamiento, la promesa, los atributos o la arquitectura de una marca, además de las herramientas necesarias para conocer y detectar necesidades, deseos y percepciones de los consumidores.
Situar a la marca como eje narrativo y conocer el brand manifesto, la copy strategy, el storytelling o la personalidad y el tono de una marca.
Transformar la estrategia y la toma de decisiones en un nuevo estilo de expresión verbal y visual.
Desarrollar un proyecto centrado en el diseño y la comunicación, parte esencial posterior a la gestión de la estrategia.
Situar a la marca como eje creativo y conocer y saber gestionar elementos como el logotipo, el código visual, el color, el sistema de retícula y la dirección de arte.
Aprender a elegir de forma correcta una tipografía según la identidad del proyecto y sus posteriores aplicaciones. Familiarizarse con la innovación poniendo en práctica nuevas capacidades como la cocreación, la ideación de marca o el design thinking.
Saber realizar un proyecto de innovación de marca, desde la identificación del problema hasta el desarrollo de un servicio capaz de resolverlo.
Ser capaz de resumir una propuesta de valor para vender y convencer.