
La Conselleria de Educación de la Generalitat Valenciana convoca subvenciones para impulsar la Formación Profesional Básica (FPB) en la Comunitat. Las ayudas facilitan la implantación de estos programas durante el curso 2025-2026, reforzando el acceso al mercado laboral y reduciendo barreras de entrada.
La Formación Profesional Básica (FPB) ha recibido un impulso significativo por parte de la Conselleria de Educación, Cultura, Universitats i Esport de la Generalitat Valenciana, que ha publicado a través del Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) la convocatoria de subvenciones dirigidas a programas formativos de cualificación básica para el curso 2025-2026. Estas ayudas forman parte de una estrategia más amplia para fomentar la empleabilidad y reducir las desigualdades educativas en la Comunitat.
La resolución, fechada en octubre de 2025, establece las bases reguladoras y el procedimiento para la concesión de subvenciones destinadas a financiar la impartición de los programas formativos de cualificación básica. Este tipo de enseñanza está dirigida a alumnos de entre 15 y 17 años que, tras la ESO, acceden a un itinerario formativo adaptado con una orientación práctica y vinculada al empleo.
Según la convocatoria publicada en el DOGV, las subvenciones cubren principalmente:
Gastos de profesorado, incluyendo retribuciones según la modalidad de impartición.
Costes organizativos del aula y recursos didácticos vinculados a la FPB.
Apoyo al alumnado que accede por primera vez a la FPB.
Los centros educativos autorizados para impartir estos programas podrán optar a estas ayudas previa solicitud y cumplimiento de los requisitos establecidos en la normativa autonómica.
La convocatoria contempla que las actividades subvencionables se desarrollen en el periodo docente comprendido entre el 1 de septiembre de 2025 y el 30 de junio de 2026, según los calendarios escolares oficiales de la FP en la Comunitat Valenciana.
La FP Básica está dirigida a jóvenes de entre 15 y 17 años que necesitan un itinerario más práctico y adaptado a sus capacidades. Su estructura combina formación general con módulos profesionales vinculados a perfiles concretos del mercado laboral, lo que facilita una primera cualificación y mejora las posibilidades de inserción laboral o de continuidad en otros estudios de Formación Profesional.
Desde la Generalitat se subraya que estas ayudas no solo tienen un impacto educativo, sino también social y económico. El refuerzo de la FP Básica permite reducir el abandono temprano, mejorar la empleabilidad juvenil y ofrecer alternativas reales a quienes, de otro modo, quedarían fuera del sistema educativo y con mayores dificultades de acceso al empleo. En este sentido, la FP Básica se considera una pieza estratégica dentro del conjunto de la Formación Profesional.
Las subvenciones autonómicas permiten a los centros educativos adaptar los programas a la realidad del entorno productivo valenciano. Sectores como los servicios, la industria básica, la logística, la hostelería o el mantenimiento concentran buena parte de los itinerarios de FP Básica, alineando la formación con actividades que presentan demanda de mano de obra cualificada a nivel local.
Otro de los aspectos destacados por la administración autonómica es el acompañamiento educativo. La FP Básica requiere un seguimiento más personalizado del alumnado, con refuerzos en competencias básicas y orientación profesional. Las ayudas facilitan la dotación de recursos humanos y materiales necesarios para atender esta especificidad, contribuyendo a mejorar la experiencia formativa y las tasas de finalización.
La Generalitat Valenciana también vincula estas medidas al marco estatal y europeo de lucha contra el abandono escolar. La FP Básica encaja en las recomendaciones comunitarias sobre formación inclusiva y empleabilidad juvenil, y se integra en las estrategias de mejora de competencias y cualificación profesional impulsadas en los últimos años en España.
Con este impulso a las ayudas, la FP Básica consolida su papel como vía formativa necesaria dentro del sistema educativo valenciano. Su capacidad para ofrecer una segunda oportunidad, conectar con el tejido productivo y mantener a los jóvenes vinculados a la formación la sitúa como un elemento clave de las políticas educativas y de empleo de la Comunitat Valenciana.
