¿Te gusta el fitness y además se te da bien la gente? Quizá has encontrado tu camino profesional: las Entrenadoras Personales casi se han convertido en servicio esencial, tras un año de pandemia y confinamiento.

Como ser Ppal Entrenador Personal
Raquel Marquez


Funciones: Entrenador Personal

Aunque los gimnasios y centros deportivos permanecen abiertos y dotados de todas las medidas de seguridad necesarias para evitar contagios y mantener la higiene, lo cierto es que cada vez son más los que demandan los servicios de un profesional que les ayude mejorar su rendimiento, en el caso de que practiquen una disciplina en concreto, o simplemente a ponerse en forma y eliminar el estrés al aire libre, tras un montón de meses de teletrabajo.

Por fortuna, si te gusta esta profesión y has realizado algún curso de deportes puedes llevar a cabo  el trabajo tanto en polideportivos y salas acondicionadas para ello como en el domicilio del cliente, si se dispone de suficiente espacio o de un balcón amplio, o en jardines y parques, ya sean privados o públicos. La lucha contra el sedentarismo puede convertirse en una tarea titánica, tras un 2020 de total cese de actividad para muchas personas. 

Qué debe tener en cuenta un buen  Entrenador Personal:

Así, si te gusta el ejercicio físico o eres experto en una disciplina concreta, y además eres bueno con las relaciones interpersonales, quizá cumplas los requisitos principales para convertirte en un profesional del Entrenamiento Personal:

El número 1: Adecuar las expectativas del cliente a sus posibilidades, tiempo y capacidad de comprometerse con el programa.

2. Cuando eres un profesional del Entrenamiento Personal, deberás analizar el físico, capacidades y modo de vida del cliente, cuánto tiempo tiene y los plazos de los que dispone; una vez tienes todos los datos, tu misión será crear un programa de ejercicios, actividades y rutinas que resulten atractivas, que motiven al cliente, y que lo empujen a cumplir con sus objetivos. Para ello, un buen profesional siempre tiene en cuenta la necesidad de fijar metas que estén al alcance del cliente y su potencial; de lo contrario, solo se obtendría frustración. Pero, si eres aficionado al deporte y la actividad física, esto ya lo tienes dominado. 

3. Como Entrenador Personal, estarás pendiente de la salud del cliente por encima de todo. Sobre todo durante los primeros entrenamientos (y sobre todo si se trata de principiantes y/o personas que han pasado todos estos meses, desde que llegó el coronavirus, haciendo vida sedentaria o, como mucho, del trabajo al sofá) revisarás cada ejercicio o manipulación, para asegurarte de que el cliente adopta la postura correcta, utiliza cada máquina o elemento (pesas, aros) de forma adecuada y no corre peligro de lesión en ningún momento.  

4. Ya lo hemos señalado, pero nunca se resalta lo suficiente: la mitad del entrenamiento está en la cabeza. El buen Personal Trainer o Entrenador Personal conoce a su cliente y sabe identificar la forma correcta de motivarle e identificar los momentos en que necesita más refuerzo o un poco de relajación; sin aflojar, eso sí, que la constancia es la madre del éxito.

5. Para completar el servicio, la última generación de Entrenadores Personales suelen poseer títulos y conocimientos en nutrición, por lo que les es posible estudiar la dieta del sujeto y mejorarla para poder optimizar el esfuerzo, conseguir las metas propuestas y obtener un rendimiento adecuado. 



Estudios Necesarios

Aunque no existe una titulación específica oficial como 'Entrenador Personal' sí que existen formas oficiales de acceder a un título o certificación profesional que te dote de los conocimientos necesarios y te permita ejercer, y adquirir experiencia. 

En principio, existen tres caminos para convertirse en Entrenador o Entrenadora Personal:

¿Adoras la teoría y la vida universitaria? El grado universitario en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, también conocido como INEF (Instituto Nacional de Educación Física) te proporcionará la formación teórica y técnica necesaria para comenzar a ejercer y convertirte en un profesional del Entrenamiento Personal. 

Pero si quieres ponerte cuanto antes a entrenar, puedes elegir la segunda opción: cursar un ciclo formativo profesional de la familia Educación Física. Tienes varios grados que te capacitarán: 

Acondicionamiento físico (superior)

- Animación de Actividades Físicas y Deportivas (superior)

- Enseñanza y Animación Sociodeportiva (superior)

- Conducción de Actividades Físico-Deportivas (medio) 

Con cualquiera de estas titulaciones podrás ejercer como profesional independiente, además de adquirir los conocimientos necesarios para desarrollar todas tus habilidades y ayudar a otros a alcanzar sus metas. 

¿Una tercera vía? También puedes adquirir experiencia poco a poco y obtener formación de calidad además de una certificación profesional a través de  cursos de entrenador personal de institutos y escuelas profesionales; el SEPE y la FEEPYF, Federación Española de Entrenadores Personales y Fitness también se encargan de proveer formación y acreditaciones profesionales.  


Datos y Estadísticas

Las estadísticas acerca de profesionales del Entrenamiento Personal no son de fácil acceso, ya que los profesionales del Entrenamiento Personal no están obligados a inscribirse en el Registro de Profesionales del Ejercicio (REPs), en ninguna de sus modalidades. Este registro cuenta con más de 20.000 entrenadoras personales inscritos, aunque en su mayoría son de sexo masculino (Go Girls!) pero el informe de la industria IBS sobre monitores y entrenadores personales indicaba que alrededor de 46.000 profesionales ejercen en España.  

Otra forma de aproximarnos a los datos es a través de las encuestas que marcas y fabricantes de equipamiento hacen para elaborar informes de mercado, como el Zoom de Mercado de LifeFitness, que hasta 2019 señalaba un gran margen de crecimiento y elevados niveles de actividad y beneficios en el sector de gimnasios en España, resaltando como inversión principal la creación de nuevas actividades, lo que supone inversión en capital humano y entrenadores personales

Sin embargo, en la actualidad, y debido a que los gimnasios no son tan llamativos como entrenar al aire libre y de forma ajustada a tus horarios, mucho más en pandemia, la demanda de profesionales del Entrenamiento Personal que motiven y ayuden a lograr objetivos se ha visto incrementada en los últimos meses: el confinamiento parece haber hecho estragos en nuestra forma física.
 


Perspectiva Salarial de Entrenador Personal

Además de la formación y experiencia -contar con casos de éxito siempre es un elemento diferenciador-, el salario percibido por una Entrenadora Personal puede variar en función de si desarrolla su actividad adscrito a un centro, recibiendo un salario por cuenta ajena, en cuyo caso la horquilla salarial suele oscilar entre los 1.400 y los 1.700 euros mensuales.

En el caso de un profesional independiente, las tarifas que cobre dependerán en gran medida de su reputación profesional, de su flexibilidad y su capacidad para motivar al cliente; las tarifas pueden ir desde los 20 euros la hora hasta los 500 euros hora que puede cobrar un entrenador personal consagrado y con reconocida efectividad. Eso, claro, siempre que no seas el 'padrino del fitness' en Los Ángeles, te llames Gunnar Peterson y trabajes con celebrities y atletas profesionales: en estos casos, es posible cobrar hasta 15.000 dólares por una 'puesta a punto' de 15 días. Buen negocio, ¿verdad?

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