
Este curso es muy profesional y brinda herramientas que ayudan al ejecutivo de hoy para visualizarse al mañana. Muy buen material de estudio, completo y actualizado.
Hola, soy exalumno de la VIU, Máster Universitario del Profesorado de Educación Secundaria. Para empezar que el máster es rídiculo y con contenido muy obvio y elemental, no aporta nada de nuevo. Lo hacemos porque nos obligan, todo el mundo sabe eso. Después de pagar el dineral que vale el máster, resulta que el título cuesta casi 400 Euros más y claro, si no tienes el título no tienes nada, así que toca pagar más dinero, ya es el colmo. Un sacadineros increíble. Eso sí, facilidades ninguna. Una vez haces el pago del título, si no pagas aquí no se mueve nada, para hacerte el título definitivo necesitan tu certificado de notas de tu carrera anterior compulsado digitalemnte, no te lo pierdas. Este certificado de notas sin complulsar digitalmente si que es válido cuando haces la matrícula, no importa nada que no se verifique la autenticidad del expediente antes de pasar por caja. Lo importante es que hagas la matrícula. Una vez acabas pero la cosa cambia, no te dan el título final si no vas y lo compulsas, costes a banda, digitalmente ante notario, ayuntamiento o antigua universidad dónde hiciste tu carrera. En mi caso, mi universidad no compulsa el expediente académico ( otra que también es para darles de comer a parte), así que me toca moverme de ciudad, recogérlo y perder horas y días de trabajo, yendo a un Ayuntamiento o ante notario para poder acreditar que hice una carrera... De otro modo, no te dan el título ofical definitvo del máster. Es decir, para matricularte, no es necesario justificar ni acreditar nada, una vez has pasado por caja la cosa ya se complica más.
Una experiencia académica profundamente decepcionante... Esta es, sin duda, una de las peores universidades en las que se puede estudiar. Desde el proceso de matrícula hasta el desarrollo de las clases y las evaluaciones, queda claro que se trata principalmente de un negocio, no de una institución verdaderamente comprometida con la formación académica ni con el bienestar de sus estudiantes. Todo el proceso está diseñado para facilitar la incorporación del alumno sin transparencia real. Se incentiva la matrícula de forma insistente, sin explicar claramente la metodología de enseñanza, ni informar de manera comprensible que existe un plazo de solo 14 días para ejercer el derecho de desistimiento, plazo que además comienza a computarse antes incluso del inicio efectivo de las clases. En mi caso, no firmé ningún contrato, y aun así fui sometida a dinámicas de presión y exigencias económicas impropias de una institución académica seria. Resulta completamente irrazonable pretender que un estudiante pueda evaluar la calidad de un programa, su metodología, el ritmo académico y el sistema de evaluación sin haber comenzado realmente las clases. Una vez iniciado el curso, la realidad se impone: desorganización general, información transmitida con extrema prisa y una sensación constante de improvisación. Profesores y personal administrativo explican todo de forma acelerada, y desde las primeras semanas —sin haber completado siquiera las clases iniciales— comienza una presión excesiva para iniciar prácticas y el TFM, cuando se trata de un trabajo que, por lógica académica, debería desarrollarse al final del programa. La metodología de evaluación es igualmente cuestionable: una única evaluación para un volumen desproporcionado de contenidos. Un máster en Neuropsicología Clínica, disciplina compleja incluso en modalidad presencial, no puede ser impartido de forma rigurosa en solo un año. Pretender que en ese tiempo se adquieran competencias sólidas en neuroanatomía y evaluación neuropsicológica demuestra una preocupante falta de seriedad académica. La formación carece de profundidad y no prepara adecuadamente para la práctica profesional. En mi caso, esta experiencia tuvo un impacto directo en mi salud emocional: estrés constante, ansiedad, desmotivación y profunda tristeza. Cada día en esta universidad fue una experiencia negativa. No tenía ánimo ni motivación para acceder a la plataforma, y estuve a punto de perder mi entusiasmo por la neurociencia. Solo gracias a contar con una sólida red de apoyo y a tener los medios para defender mis derechos logré salir de esta situación sin mayores consecuencias. Cuando el estudiante manifiesta su intención de renunciar, la universidad no facilita la salida, sino que intenta retenerlo mediante presión económica, incluso en ausencia de un contrato firmado, ignorando el malestar expresado y priorizando exclusivamente el beneficio financiero. Esto deja en evidencia que el bienestar del alumnado no es una prioridad, sino un elemento secundario frente al interés económico. La VIU vende la promesa de un “diploma español”, muy valorado en muchos países de Latinoamérica, pero el costo real —emocional, psicológico y económico— resulta excesivamente alto. No se trata de una universidad presente en rankings académicos de prestigio ni avalada por sociedades científicas relevantes en neurociencia. Para muchos estudiantes, la única consecuencia de esta experiencia es frustración, desgaste emocional y la sensación de haber sido engañados por un discurso puramente comercial. Mi recomendación: piénsenlo muy bien antes de matricularse. Detrás del marketing institucional, la realidad es muy distinta de lo que se promete.
(Respecto a la atención previa y al proceso de información-matriculación) Desde el momento en el que solicité información sobre un máster en la web de la universidad, hasta que formalicé mi matrícula, estuve acompañado por una asesora académica que resolvió todas mis dudas rápidamente, me explicó las distintas opciones que tenía a mi disposición con total transparencia e hizo que el trámite burocrático fuera lo más sencillo posible. Ya que de por sí la formación de posgrado en una universidad privada exige un desembolso importante, se agradece que al menos exista ese acompañamiento y esa atención tan personalizada. Esperemos que ese cuidado al detalle exista también en el resto de aspectos del Máster, aunque algunas reseñas apunten a todo lo contrario... 🤞🏻
Pese a no matricularme al máster de RRHH finalmente por cuestiones personales, debo destacar la amabilidad y simpatía con la que me ha tratado mi orientadora Diana Sapiña en todo momento. Ha sabido asesorarme y dar respuesta a todas las dudas que tenía del contenido del máster, mostrando incluso la predisposición a comparar el máster de UIV con el de otras universidades (lo que muestra gran confianza en su universidad). En definitivo, quería agradecer el trato recibido y la flexibilidad que ha mostrado Diana para atenderme estas semanas. Aunque en esta ocasión no ha era el momento para hacer el máster, es gracias a Diana en parte por lo que tendré en cuenta a la universidad para futuras oportunidades.
Recién matriculado y por ahora el acompañamiento en todo momento de Chloe ha sido genial. En gran parte estoy matriculado en esta universidad por el trato y las explicaciones recibidas por ella. La metodología me parece muy buena y el campus virtual muy intuitivo. Deseando empezar el Grado y seguir compartiendo.
Si así lo deseas, puedes trabajar como coach en escuelas y otras instituciones y organizaciones educativas, dando respuesta a una demanda cada vez mayor de profesionales con formación específica a nivel de posgrado. Igualmente si así lo deseas, podrás continuar con un itinerario investigador a través...

El Máster en Innovación Educativa, de un año académico de duración, se imparte en modalidad online apoyado en una plataforma tecnológica avanzada que permite al alumno acceder al estudio, sea cual sea su ubicación geográfica o su disponibilidad de tiempo. Posibilidad de acceso con Experiencia...

Domina las necesidades reales de la diversidad funcional con el Máster en Educación Especial online Adquiere las competencias para conseguir la inclusión real en las aulas La inclusión de los estudiantes se consigue cuando todos los docentes son especialistas en Necesidades Educativas Especiales....

El Máster en tecnología e innovación educativa TIC que te presentamos a través de nuestro directorio Cursosypostgrados.com te pondrá al día en la utilización de las TIC en el ámbito educativo. En los últimos años se ha incrementado considerablemente el uso de las herramientas de la tecnología...
IMF SMART EDUCATION

Con este Máster, recibirás las herramientas necesarias para dirigir y liderar equipos interdisciplinares en la constante búsqueda de la excelencia e innovación educativa. Bajo una orientación estratégica, aprenderás a gestionar los recursos humanos y materiales del Centro Educativo, siendo capaz...
ISEB INSTITUTO SUPERIOR EUROPEO DE BARCELONA

Hola, soy exalumno de la VIU, Máster Universitario del Profesorado de Educación Secundaria. Para empezar que el máster es rídiculo y con contenido muy obvio y elemental, no aporta nada de nuevo. Lo hacemos porque nos obligan, todo el mundo sabe eso. Después de pagar el dineral que vale el máster, resulta que el título cuesta casi 400 Euros más y claro, si no tienes el título no tienes nada, así que toca pagar más dinero, ya es el colmo. Un sacadineros increíble. Eso sí, facilidades ninguna. Una vez haces el pago del título, si no pagas aquí no se mueve nada, para hacerte el título definitivo necesitan tu certificado de notas de tu carrera anterior compulsado digitalemnte, no te lo pierdas. Este certificado de notas sin complulsar digitalmente si que es válido cuando haces la matrícula, no importa nada que no se verifique la autenticidad del expediente antes de pasar por caja. Lo importante es que hagas la matrícula. Una vez acabas pero la cosa cambia, no te dan el título final si no vas y lo compulsas, costes a banda, digitalmente ante notario, ayuntamiento o antigua universidad dónde hiciste tu carrera. En mi caso, mi universidad no compulsa el expediente académico ( otra que también es para darles de comer a parte), así que me toca moverme de ciudad, recogérlo y perder horas y días de trabajo, yendo a un Ayuntamiento o ante notario para poder acreditar que hice una carrera... De otro modo, no te dan el título ofical definitvo del máster. Es decir, para matricularte, no es necesario justificar ni acreditar nada, una vez has pasado por caja la cosa ya se complica más.
Una experiencia académica profundamente decepcionante... Esta es, sin duda, una de las peores universidades en las que se puede estudiar. Desde el proceso de matrícula hasta el desarrollo de las clases y las evaluaciones, queda claro que se trata principalmente de un negocio, no de una institución verdaderamente comprometida con la formación académica ni con el bienestar de sus estudiantes. Todo el proceso está diseñado para facilitar la incorporación del alumno sin transparencia real. Se incentiva la matrícula de forma insistente, sin explicar claramente la metodología de enseñanza, ni informar de manera comprensible que existe un plazo de solo 14 días para ejercer el derecho de desistimiento, plazo que además comienza a computarse antes incluso del inicio efectivo de las clases. En mi caso, no firmé ningún contrato, y aun así fui sometida a dinámicas de presión y exigencias económicas impropias de una institución académica seria. Resulta completamente irrazonable pretender que un estudiante pueda evaluar la calidad de un programa, su metodología, el ritmo académico y el sistema de evaluación sin haber comenzado realmente las clases. Una vez iniciado el curso, la realidad se impone: desorganización general, información transmitida con extrema prisa y una sensación constante de improvisación. Profesores y personal administrativo explican todo de forma acelerada, y desde las primeras semanas —sin haber completado siquiera las clases iniciales— comienza una presión excesiva para iniciar prácticas y el TFM, cuando se trata de un trabajo que, por lógica académica, debería desarrollarse al final del programa. La metodología de evaluación es igualmente cuestionable: una única evaluación para un volumen desproporcionado de contenidos. Un máster en Neuropsicología Clínica, disciplina compleja incluso en modalidad presencial, no puede ser impartido de forma rigurosa en solo un año. Pretender que en ese tiempo se adquieran competencias sólidas en neuroanatomía y evaluación neuropsicológica demuestra una preocupante falta de seriedad académica. La formación carece de profundidad y no prepara adecuadamente para la práctica profesional. En mi caso, esta experiencia tuvo un impacto directo en mi salud emocional: estrés constante, ansiedad, desmotivación y profunda tristeza. Cada día en esta universidad fue una experiencia negativa. No tenía ánimo ni motivación para acceder a la plataforma, y estuve a punto de perder mi entusiasmo por la neurociencia. Solo gracias a contar con una sólida red de apoyo y a tener los medios para defender mis derechos logré salir de esta situación sin mayores consecuencias. Cuando el estudiante manifiesta su intención de renunciar, la universidad no facilita la salida, sino que intenta retenerlo mediante presión económica, incluso en ausencia de un contrato firmado, ignorando el malestar expresado y priorizando exclusivamente el beneficio financiero. Esto deja en evidencia que el bienestar del alumnado no es una prioridad, sino un elemento secundario frente al interés económico. La VIU vende la promesa de un “diploma español”, muy valorado en muchos países de Latinoamérica, pero el costo real —emocional, psicológico y económico— resulta excesivamente alto. No se trata de una universidad presente en rankings académicos de prestigio ni avalada por sociedades científicas relevantes en neurociencia. Para muchos estudiantes, la única consecuencia de esta experiencia es frustración, desgaste emocional y la sensación de haber sido engañados por un discurso puramente comercial. Mi recomendación: piénsenlo muy bien antes de matricularse. Detrás del marketing institucional, la realidad es muy distinta de lo que se promete.
(Respecto a la atención previa y al proceso de información-matriculación) Desde el momento en el que solicité información sobre un máster en la web de la universidad, hasta que formalicé mi matrícula, estuve acompañado por una asesora académica que resolvió todas mis dudas rápidamente, me explicó las distintas opciones que tenía a mi disposición con total transparencia e hizo que el trámite burocrático fuera lo más sencillo posible. Ya que de por sí la formación de posgrado en una universidad privada exige un desembolso importante, se agradece que al menos exista ese acompañamiento y esa atención tan personalizada. Esperemos que ese cuidado al detalle exista también en el resto de aspectos del Máster, aunque algunas reseñas apunten a todo lo contrario... 🤞🏻
Pese a no matricularme al máster de RRHH finalmente por cuestiones personales, debo destacar la amabilidad y simpatía con la que me ha tratado mi orientadora Diana Sapiña en todo momento. Ha sabido asesorarme y dar respuesta a todas las dudas que tenía del contenido del máster, mostrando incluso la predisposición a comparar el máster de UIV con el de otras universidades (lo que muestra gran confianza en su universidad). En definitivo, quería agradecer el trato recibido y la flexibilidad que ha mostrado Diana para atenderme estas semanas. Aunque en esta ocasión no ha era el momento para hacer el máster, es gracias a Diana en parte por lo que tendré en cuenta a la universidad para futuras oportunidades.
Recién matriculado y por ahora el acompañamiento en todo momento de Chloe ha sido genial. En gran parte estoy matriculado en esta universidad por el trato y las explicaciones recibidas por ella. La metodología me parece muy buena y el campus virtual muy intuitivo. Deseando empezar el Grado y seguir compartiendo.
- Si eres profesor, conocerás las últimas tendencias de innovación metodológica y te formarás para ser capaz de diseñar e implantar ambiciosos proyectos de transformación. - Recibirás una formación que apuesta por un modelo directivo basado en las personas. Fomentarás tus habilidades directivas:...
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL VALENCIANA (VIU)

Los expertos en psicopedagogía son fundamentales para mejorar la comprensión de los estudiantes y contribuir al fomento del desarrollo cognitivo. Los salones de clase requieren de especialistas en psicología educativa y el Posgrado en Psicología de la Enseñanza es el programa que te prepara para...
EUROINNOVA

Para ello, el máster pretende dotar al alumno de las competencias y herramientas necesarias para el trabajo en un equipo multidisciplinar de profesionales, así como para promover la calidad y la innovación dentro del sistema educativo. Los miembros de equipos directivos y los gestores de instituciones...

Hola, soy exalumno de la VIU, Máster Universitario del Profesorado de Educación Secundaria. Para empezar que el máster es rídiculo y con contenido muy obvio y elemental, no aporta nada de nuevo. Lo hacemos porque nos obligan, todo el mundo sabe eso. Después de pagar el dineral que vale el máster, resulta que el título cuesta casi 400 Euros más y claro, si no tienes el título no tienes nada, así que toca pagar más dinero, ya es el colmo. Un sacadineros increíble. Eso sí, facilidades ninguna. Una vez haces el pago del título, si no pagas aquí no se mueve nada, para hacerte el título definitivo necesitan tu certificado de notas de tu carrera anterior compulsado digitalemnte, no te lo pierdas. Este certificado de notas sin complulsar digitalmente si que es válido cuando haces la matrícula, no importa nada que no se verifique la autenticidad del expediente antes de pasar por caja. Lo importante es que hagas la matrícula. Una vez acabas pero la cosa cambia, no te dan el título final si no vas y lo compulsas, costes a banda, digitalmente ante notario, ayuntamiento o antigua universidad dónde hiciste tu carrera. En mi caso, mi universidad no compulsa el expediente académico ( otra que también es para darles de comer a parte), así que me toca moverme de ciudad, recogérlo y perder horas y días de trabajo, yendo a un Ayuntamiento o ante notario para poder acreditar que hice una carrera... De otro modo, no te dan el título ofical definitvo del máster. Es decir, para matricularte, no es necesario justificar ni acreditar nada, una vez has pasado por caja la cosa ya se complica más.
Una experiencia académica profundamente decepcionante... Esta es, sin duda, una de las peores universidades en las que se puede estudiar. Desde el proceso de matrícula hasta el desarrollo de las clases y las evaluaciones, queda claro que se trata principalmente de un negocio, no de una institución verdaderamente comprometida con la formación académica ni con el bienestar de sus estudiantes. Todo el proceso está diseñado para facilitar la incorporación del alumno sin transparencia real. Se incentiva la matrícula de forma insistente, sin explicar claramente la metodología de enseñanza, ni informar de manera comprensible que existe un plazo de solo 14 días para ejercer el derecho de desistimiento, plazo que además comienza a computarse antes incluso del inicio efectivo de las clases. En mi caso, no firmé ningún contrato, y aun así fui sometida a dinámicas de presión y exigencias económicas impropias de una institución académica seria. Resulta completamente irrazonable pretender que un estudiante pueda evaluar la calidad de un programa, su metodología, el ritmo académico y el sistema de evaluación sin haber comenzado realmente las clases. Una vez iniciado el curso, la realidad se impone: desorganización general, información transmitida con extrema prisa y una sensación constante de improvisación. Profesores y personal administrativo explican todo de forma acelerada, y desde las primeras semanas —sin haber completado siquiera las clases iniciales— comienza una presión excesiva para iniciar prácticas y el TFM, cuando se trata de un trabajo que, por lógica académica, debería desarrollarse al final del programa. La metodología de evaluación es igualmente cuestionable: una única evaluación para un volumen desproporcionado de contenidos. Un máster en Neuropsicología Clínica, disciplina compleja incluso en modalidad presencial, no puede ser impartido de forma rigurosa en solo un año. Pretender que en ese tiempo se adquieran competencias sólidas en neuroanatomía y evaluación neuropsicológica demuestra una preocupante falta de seriedad académica. La formación carece de profundidad y no prepara adecuadamente para la práctica profesional. En mi caso, esta experiencia tuvo un impacto directo en mi salud emocional: estrés constante, ansiedad, desmotivación y profunda tristeza. Cada día en esta universidad fue una experiencia negativa. No tenía ánimo ni motivación para acceder a la plataforma, y estuve a punto de perder mi entusiasmo por la neurociencia. Solo gracias a contar con una sólida red de apoyo y a tener los medios para defender mis derechos logré salir de esta situación sin mayores consecuencias. Cuando el estudiante manifiesta su intención de renunciar, la universidad no facilita la salida, sino que intenta retenerlo mediante presión económica, incluso en ausencia de un contrato firmado, ignorando el malestar expresado y priorizando exclusivamente el beneficio financiero. Esto deja en evidencia que el bienestar del alumnado no es una prioridad, sino un elemento secundario frente al interés económico. La VIU vende la promesa de un “diploma español”, muy valorado en muchos países de Latinoamérica, pero el costo real —emocional, psicológico y económico— resulta excesivamente alto. No se trata de una universidad presente en rankings académicos de prestigio ni avalada por sociedades científicas relevantes en neurociencia. Para muchos estudiantes, la única consecuencia de esta experiencia es frustración, desgaste emocional y la sensación de haber sido engañados por un discurso puramente comercial. Mi recomendación: piénsenlo muy bien antes de matricularse. Detrás del marketing institucional, la realidad es muy distinta de lo que se promete.
(Respecto a la atención previa y al proceso de información-matriculación) Desde el momento en el que solicité información sobre un máster en la web de la universidad, hasta que formalicé mi matrícula, estuve acompañado por una asesora académica que resolvió todas mis dudas rápidamente, me explicó las distintas opciones que tenía a mi disposición con total transparencia e hizo que el trámite burocrático fuera lo más sencillo posible. Ya que de por sí la formación de posgrado en una universidad privada exige un desembolso importante, se agradece que al menos exista ese acompañamiento y esa atención tan personalizada. Esperemos que ese cuidado al detalle exista también en el resto de aspectos del Máster, aunque algunas reseñas apunten a todo lo contrario... 🤞🏻
Pese a no matricularme al máster de RRHH finalmente por cuestiones personales, debo destacar la amabilidad y simpatía con la que me ha tratado mi orientadora Diana Sapiña en todo momento. Ha sabido asesorarme y dar respuesta a todas las dudas que tenía del contenido del máster, mostrando incluso la predisposición a comparar el máster de UIV con el de otras universidades (lo que muestra gran confianza en su universidad). En definitivo, quería agradecer el trato recibido y la flexibilidad que ha mostrado Diana para atenderme estas semanas. Aunque en esta ocasión no ha era el momento para hacer el máster, es gracias a Diana en parte por lo que tendré en cuenta a la universidad para futuras oportunidades.
Recién matriculado y por ahora el acompañamiento en todo momento de Chloe ha sido genial. En gran parte estoy matriculado en esta universidad por el trato y las explicaciones recibidas por ella. La metodología me parece muy buena y el campus virtual muy intuitivo. Deseando empezar el Grado y seguir compartiendo.
De hecho, por su papel esencial en el desarrollo integral, prevención de problemas, atención a la diversidad y acompañamiento y fortalecimiento de la comunidad educativa, es clave para transformar el futuro de la educación. A estos impactos beneficiosos, se une su capacidad probada de mejorar el...
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL VALENCIANA (VIU)

Alumno del Máster Universitario en Necesidades Educativas Especiales y Atención Temprana. Personalmente, lo que más me ha gustado de la VIU es poder estudiar desde casa, a mi ritmo. Desde hace tiempo, tenía muchas ganas de seguir formándome, pero por el trabajo, no me era posible hacerlo, hasta que conocí esta universidad. Estoy muy contento de haber formado parte de ella, y previsiblemente, en un tiempo, volveré a matricularme de otro Máster. Igualmente, destaco la gran importancia que se da a la Neurociencia en el campo de la educación, lo que me ha hecho entender mejor a mis alumnos.
Alumno del Máster Universitario en Necesidades Educativas Especiales y Atención Temprana. Recomendaría estudiar en VIU por varias razones: su metodología 100% online para los que están trabajando mientras estudian, la facilidad del manejo del campus virtual y ventajas que este supone, como ver las grabaciones de las clases o charlar con compañeros y docentes por el chat, el material facilitado es de calidad, al igual que el cuerpo de docente, las enormes posibilidades que dan para ajustarse a cada situación personal, cosa que se vio bastante claro en la gestión llevada a cabo durante la cuarentena, un servicio técnico y de orientación académica bastante útil y ágil y la posibilidad de conocer a gente nueva, en un entorno diferente, online, con la que tendrás que trabajar de forma grupal y aprenderás mucho de ella.
Alumna del Máster Universitario en Necesidades Educativas Especiales y Atención Temprana. Decidí estudiar el máster en NEE y Atención Temprana en VIU por su experiencia y variedad en su oferta. He podido compaginar trabajo y estudios con ganas y teniendo claro que quieres aprender para ser una mejor persona y un mejor profesional. El contar con un servicio online con grabaciones de las clases y un largo etcétera de recursos a tu alcance sin límite de horario, lo facilita y mucho. En este tiempo tan complicado que arrastramos desde que comenzara la pandemia del Covid-19, se valora más el teletrabajo y la formación online. VIU lleva años adelantándose a ello y dando cobertura a estas nuevas exigencias. Recomendaría estudiar en VIU por todas estas razones comentadas.
Hola, soy exalumno de la VIU, Máster Universitario del Profesorado de Educación Secundaria. Para empezar que el máster es rídiculo y con contenido muy obvio y elemental, no aporta nada de nuevo. Lo hacemos porque nos obligan, todo el mundo sabe eso. Después de pagar el dineral que vale el máster, resulta que el título cuesta casi 400 Euros más y claro, si no tienes el título no tienes nada, así que toca pagar más dinero, ya es el colmo. Un sacadineros increíble. Eso sí, facilidades ninguna. Una vez haces el pago del título, si no pagas aquí no se mueve nada, para hacerte el título definitivo necesitan tu certificado de notas de tu carrera anterior compulsado digitalemnte, no te lo pierdas. Este certificado de notas sin complulsar digitalmente si que es válido cuando haces la matrícula, no importa nada que no se verifique la autenticidad del expediente antes de pasar por caja. Lo importante es que hagas la matrícula. Una vez acabas pero la cosa cambia, no te dan el título final si no vas y lo compulsas, costes a banda, digitalmente ante notario, ayuntamiento o antigua universidad dónde hiciste tu carrera. En mi caso, mi universidad no compulsa el expediente académico ( otra que también es para darles de comer a parte), así que me toca moverme de ciudad, recogérlo y perder horas y días de trabajo, yendo a un Ayuntamiento o ante notario para poder acreditar que hice una carrera... De otro modo, no te dan el título ofical definitvo del máster. Es decir, para matricularte, no es necesario justificar ni acreditar nada, una vez has pasado por caja la cosa ya se complica más.
Una experiencia académica profundamente decepcionante... Esta es, sin duda, una de las peores universidades en las que se puede estudiar. Desde el proceso de matrícula hasta el desarrollo de las clases y las evaluaciones, queda claro que se trata principalmente de un negocio, no de una institución verdaderamente comprometida con la formación académica ni con el bienestar de sus estudiantes. Todo el proceso está diseñado para facilitar la incorporación del alumno sin transparencia real. Se incentiva la matrícula de forma insistente, sin explicar claramente la metodología de enseñanza, ni informar de manera comprensible que existe un plazo de solo 14 días para ejercer el derecho de desistimiento, plazo que además comienza a computarse antes incluso del inicio efectivo de las clases. En mi caso, no firmé ningún contrato, y aun así fui sometida a dinámicas de presión y exigencias económicas impropias de una institución académica seria. Resulta completamente irrazonable pretender que un estudiante pueda evaluar la calidad de un programa, su metodología, el ritmo académico y el sistema de evaluación sin haber comenzado realmente las clases. Una vez iniciado el curso, la realidad se impone: desorganización general, información transmitida con extrema prisa y una sensación constante de improvisación. Profesores y personal administrativo explican todo de forma acelerada, y desde las primeras semanas —sin haber completado siquiera las clases iniciales— comienza una presión excesiva para iniciar prácticas y el TFM, cuando se trata de un trabajo que, por lógica académica, debería desarrollarse al final del programa. La metodología de evaluación es igualmente cuestionable: una única evaluación para un volumen desproporcionado de contenidos. Un máster en Neuropsicología Clínica, disciplina compleja incluso en modalidad presencial, no puede ser impartido de forma rigurosa en solo un año. Pretender que en ese tiempo se adquieran competencias sólidas en neuroanatomía y evaluación neuropsicológica demuestra una preocupante falta de seriedad académica. La formación carece de profundidad y no prepara adecuadamente para la práctica profesional. En mi caso, esta experiencia tuvo un impacto directo en mi salud emocional: estrés constante, ansiedad, desmotivación y profunda tristeza. Cada día en esta universidad fue una experiencia negativa. No tenía ánimo ni motivación para acceder a la plataforma, y estuve a punto de perder mi entusiasmo por la neurociencia. Solo gracias a contar con una sólida red de apoyo y a tener los medios para defender mis derechos logré salir de esta situación sin mayores consecuencias. Cuando el estudiante manifiesta su intención de renunciar, la universidad no facilita la salida, sino que intenta retenerlo mediante presión económica, incluso en ausencia de un contrato firmado, ignorando el malestar expresado y priorizando exclusivamente el beneficio financiero. Esto deja en evidencia que el bienestar del alumnado no es una prioridad, sino un elemento secundario frente al interés económico. La VIU vende la promesa de un “diploma español”, muy valorado en muchos países de Latinoamérica, pero el costo real —emocional, psicológico y económico— resulta excesivamente alto. No se trata de una universidad presente en rankings académicos de prestigio ni avalada por sociedades científicas relevantes en neurociencia. Para muchos estudiantes, la única consecuencia de esta experiencia es frustración, desgaste emocional y la sensación de haber sido engañados por un discurso puramente comercial. Mi recomendación: piénsenlo muy bien antes de matricularse. Detrás del marketing institucional, la realidad es muy distinta de lo que se promete.
(Respecto a la atención previa y al proceso de información-matriculación) Desde el momento en el que solicité información sobre un máster en la web de la universidad, hasta que formalicé mi matrícula, estuve acompañado por una asesora académica que resolvió todas mis dudas rápidamente, me explicó las distintas opciones que tenía a mi disposición con total transparencia e hizo que el trámite burocrático fuera lo más sencillo posible. Ya que de por sí la formación de posgrado en una universidad privada exige un desembolso importante, se agradece que al menos exista ese acompañamiento y esa atención tan personalizada. Esperemos que ese cuidado al detalle exista también en el resto de aspectos del Máster, aunque algunas reseñas apunten a todo lo contrario... 🤞🏻
Pese a no matricularme al máster de RRHH finalmente por cuestiones personales, debo destacar la amabilidad y simpatía con la que me ha tratado mi orientadora Diana Sapiña en todo momento. Ha sabido asesorarme y dar respuesta a todas las dudas que tenía del contenido del máster, mostrando incluso la predisposición a comparar el máster de UIV con el de otras universidades (lo que muestra gran confianza en su universidad). En definitivo, quería agradecer el trato recibido y la flexibilidad que ha mostrado Diana para atenderme estas semanas. Aunque en esta ocasión no ha era el momento para hacer el máster, es gracias a Diana en parte por lo que tendré en cuenta a la universidad para futuras oportunidades.
Recién matriculado y por ahora el acompañamiento en todo momento de Chloe ha sido genial. En gran parte estoy matriculado en esta universidad por el trato y las explicaciones recibidas por ella. La metodología me parece muy buena y el campus virtual muy intuitivo. Deseando empezar el Grado y seguir compartiendo.
Podrás concertar tutorías privadas para resolver tus dudas. Orientación académica - Un orientador académico te acompañará con la misión de conocerte, guiarte y motivarte para que consigas tus objetivos. Innovación tecnológica al servicio de tu progreso - Nuestro Campus Virtual ha recibido por...
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL VALENCIANA (VIU)

a y geología - Orientación educativa Especialízate en tu área de interés, prepárate para aprender las nuevas estrategias de enseñanza y aprendizaje, para innovar y experimentar en la educación de tus alumnos y obtener una titulación reconocida a nivel global que te abrirá las puertas a Oposiciones...
UNIE

Hemos elegido otro posgrado de la UNIR por su relevancia en el ámbito educativo. Este también es un programa oficial que se fundamenta en las imprescindibles tecnologías digitales. Para adquirirlas y enseñarlas.
La institución asegura que es un programa completamente práctico en todas sus dimensiones,...
UNIR

- Permanente renovación de las técnicas de gestión organizativa necesarias para desarrollar la función directiva con eficacia y de acuerdo a las nuevas demandas sociales y educativas. - Modelo educativo de interés en otras realidades educativas internacionales. En este marco, la XIII Edición del...

Suma puntos en las oposiciones con el Máster Oficial en Orientación Educativa Familiar, un título que te enseñará las herramientas necesarias para mejorar la educación de los niños y adolescentes. Podrás ofrecer un asesoramiento personalizado a las familias en la educación de sus hijos y conseguir...

Hola, soy exalumno de la VIU, Máster Universitario del Profesorado de Educación Secundaria. Para empezar que el máster es rídiculo y con contenido muy obvio y elemental, no aporta nada de nuevo. Lo hacemos porque nos obligan, todo el mundo sabe eso. Después de pagar el dineral que vale el máster, resulta que el título cuesta casi 400 Euros más y claro, si no tienes el título no tienes nada, así que toca pagar más dinero, ya es el colmo. Un sacadineros increíble. Eso sí, facilidades ninguna. Una vez haces el pago del título, si no pagas aquí no se mueve nada, para hacerte el título definitivo necesitan tu certificado de notas de tu carrera anterior compulsado digitalemnte, no te lo pierdas. Este certificado de notas sin complulsar digitalmente si que es válido cuando haces la matrícula, no importa nada que no se verifique la autenticidad del expediente antes de pasar por caja. Lo importante es que hagas la matrícula. Una vez acabas pero la cosa cambia, no te dan el título final si no vas y lo compulsas, costes a banda, digitalmente ante notario, ayuntamiento o antigua universidad dónde hiciste tu carrera. En mi caso, mi universidad no compulsa el expediente académico ( otra que también es para darles de comer a parte), así que me toca moverme de ciudad, recogérlo y perder horas y días de trabajo, yendo a un Ayuntamiento o ante notario para poder acreditar que hice una carrera... De otro modo, no te dan el título ofical definitvo del máster. Es decir, para matricularte, no es necesario justificar ni acreditar nada, una vez has pasado por caja la cosa ya se complica más.
Una experiencia académica profundamente decepcionante... Esta es, sin duda, una de las peores universidades en las que se puede estudiar. Desde el proceso de matrícula hasta el desarrollo de las clases y las evaluaciones, queda claro que se trata principalmente de un negocio, no de una institución verdaderamente comprometida con la formación académica ni con el bienestar de sus estudiantes. Todo el proceso está diseñado para facilitar la incorporación del alumno sin transparencia real. Se incentiva la matrícula de forma insistente, sin explicar claramente la metodología de enseñanza, ni informar de manera comprensible que existe un plazo de solo 14 días para ejercer el derecho de desistimiento, plazo que además comienza a computarse antes incluso del inicio efectivo de las clases. En mi caso, no firmé ningún contrato, y aun así fui sometida a dinámicas de presión y exigencias económicas impropias de una institución académica seria. Resulta completamente irrazonable pretender que un estudiante pueda evaluar la calidad de un programa, su metodología, el ritmo académico y el sistema de evaluación sin haber comenzado realmente las clases. Una vez iniciado el curso, la realidad se impone: desorganización general, información transmitida con extrema prisa y una sensación constante de improvisación. Profesores y personal administrativo explican todo de forma acelerada, y desde las primeras semanas —sin haber completado siquiera las clases iniciales— comienza una presión excesiva para iniciar prácticas y el TFM, cuando se trata de un trabajo que, por lógica académica, debería desarrollarse al final del programa. La metodología de evaluación es igualmente cuestionable: una única evaluación para un volumen desproporcionado de contenidos. Un máster en Neuropsicología Clínica, disciplina compleja incluso en modalidad presencial, no puede ser impartido de forma rigurosa en solo un año. Pretender que en ese tiempo se adquieran competencias sólidas en neuroanatomía y evaluación neuropsicológica demuestra una preocupante falta de seriedad académica. La formación carece de profundidad y no prepara adecuadamente para la práctica profesional. En mi caso, esta experiencia tuvo un impacto directo en mi salud emocional: estrés constante, ansiedad, desmotivación y profunda tristeza. Cada día en esta universidad fue una experiencia negativa. No tenía ánimo ni motivación para acceder a la plataforma, y estuve a punto de perder mi entusiasmo por la neurociencia. Solo gracias a contar con una sólida red de apoyo y a tener los medios para defender mis derechos logré salir de esta situación sin mayores consecuencias. Cuando el estudiante manifiesta su intención de renunciar, la universidad no facilita la salida, sino que intenta retenerlo mediante presión económica, incluso en ausencia de un contrato firmado, ignorando el malestar expresado y priorizando exclusivamente el beneficio financiero. Esto deja en evidencia que el bienestar del alumnado no es una prioridad, sino un elemento secundario frente al interés económico. La VIU vende la promesa de un “diploma español”, muy valorado en muchos países de Latinoamérica, pero el costo real —emocional, psicológico y económico— resulta excesivamente alto. No se trata de una universidad presente en rankings académicos de prestigio ni avalada por sociedades científicas relevantes en neurociencia. Para muchos estudiantes, la única consecuencia de esta experiencia es frustración, desgaste emocional y la sensación de haber sido engañados por un discurso puramente comercial. Mi recomendación: piénsenlo muy bien antes de matricularse. Detrás del marketing institucional, la realidad es muy distinta de lo que se promete.
(Respecto a la atención previa y al proceso de información-matriculación) Desde el momento en el que solicité información sobre un máster en la web de la universidad, hasta que formalicé mi matrícula, estuve acompañado por una asesora académica que resolvió todas mis dudas rápidamente, me explicó las distintas opciones que tenía a mi disposición con total transparencia e hizo que el trámite burocrático fuera lo más sencillo posible. Ya que de por sí la formación de posgrado en una universidad privada exige un desembolso importante, se agradece que al menos exista ese acompañamiento y esa atención tan personalizada. Esperemos que ese cuidado al detalle exista también en el resto de aspectos del Máster, aunque algunas reseñas apunten a todo lo contrario... 🤞🏻
Pese a no matricularme al máster de RRHH finalmente por cuestiones personales, debo destacar la amabilidad y simpatía con la que me ha tratado mi orientadora Diana Sapiña en todo momento. Ha sabido asesorarme y dar respuesta a todas las dudas que tenía del contenido del máster, mostrando incluso la predisposición a comparar el máster de UIV con el de otras universidades (lo que muestra gran confianza en su universidad). En definitivo, quería agradecer el trato recibido y la flexibilidad que ha mostrado Diana para atenderme estas semanas. Aunque en esta ocasión no ha era el momento para hacer el máster, es gracias a Diana en parte por lo que tendré en cuenta a la universidad para futuras oportunidades.
Recién matriculado y por ahora el acompañamiento en todo momento de Chloe ha sido genial. En gran parte estoy matriculado en esta universidad por el trato y las explicaciones recibidas por ella. La metodología me parece muy buena y el campus virtual muy intuitivo. Deseando empezar el Grado y seguir compartiendo.
Orientación académica - Un orientador académico te acompañará con la misión de conocerte, guiarte y motivarte para que consigas tus objetivos. Innovación tecnológica al servicio de tu progreso - Nuestro Campus Virtual ha recibido por cuatro años consecutivos (2020, 2021, 2022 y 2023) el prestigioso...
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL VALENCIANA (VIU)

- Profesional de capacitación lingüística de los docentes para el uso de la lengua inglesa tomando como referencia el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER). - Investigador Educativo para el acceso al Doctorado Universitario. - Gestor de Proyectos de Innovación Lingüística en...

Hola, soy exalumno de la VIU, Máster Universitario del Profesorado de Educación Secundaria. Para empezar que el máster es rídiculo y con contenido muy obvio y elemental, no aporta nada de nuevo. Lo hacemos porque nos obligan, todo el mundo sabe eso. Después de pagar el dineral que vale el máster, resulta que el título cuesta casi 400 Euros más y claro, si no tienes el título no tienes nada, así que toca pagar más dinero, ya es el colmo. Un sacadineros increíble. Eso sí, facilidades ninguna. Una vez haces el pago del título, si no pagas aquí no se mueve nada, para hacerte el título definitivo necesitan tu certificado de notas de tu carrera anterior compulsado digitalemnte, no te lo pierdas. Este certificado de notas sin complulsar digitalmente si que es válido cuando haces la matrícula, no importa nada que no se verifique la autenticidad del expediente antes de pasar por caja. Lo importante es que hagas la matrícula. Una vez acabas pero la cosa cambia, no te dan el título final si no vas y lo compulsas, costes a banda, digitalmente ante notario, ayuntamiento o antigua universidad dónde hiciste tu carrera. En mi caso, mi universidad no compulsa el expediente académico ( otra que también es para darles de comer a parte), así que me toca moverme de ciudad, recogérlo y perder horas y días de trabajo, yendo a un Ayuntamiento o ante notario para poder acreditar que hice una carrera... De otro modo, no te dan el título ofical definitvo del máster. Es decir, para matricularte, no es necesario justificar ni acreditar nada, una vez has pasado por caja la cosa ya se complica más.
Una experiencia académica profundamente decepcionante... Esta es, sin duda, una de las peores universidades en las que se puede estudiar. Desde el proceso de matrícula hasta el desarrollo de las clases y las evaluaciones, queda claro que se trata principalmente de un negocio, no de una institución verdaderamente comprometida con la formación académica ni con el bienestar de sus estudiantes. Todo el proceso está diseñado para facilitar la incorporación del alumno sin transparencia real. Se incentiva la matrícula de forma insistente, sin explicar claramente la metodología de enseñanza, ni informar de manera comprensible que existe un plazo de solo 14 días para ejercer el derecho de desistimiento, plazo que además comienza a computarse antes incluso del inicio efectivo de las clases. En mi caso, no firmé ningún contrato, y aun así fui sometida a dinámicas de presión y exigencias económicas impropias de una institución académica seria. Resulta completamente irrazonable pretender que un estudiante pueda evaluar la calidad de un programa, su metodología, el ritmo académico y el sistema de evaluación sin haber comenzado realmente las clases. Una vez iniciado el curso, la realidad se impone: desorganización general, información transmitida con extrema prisa y una sensación constante de improvisación. Profesores y personal administrativo explican todo de forma acelerada, y desde las primeras semanas —sin haber completado siquiera las clases iniciales— comienza una presión excesiva para iniciar prácticas y el TFM, cuando se trata de un trabajo que, por lógica académica, debería desarrollarse al final del programa. La metodología de evaluación es igualmente cuestionable: una única evaluación para un volumen desproporcionado de contenidos. Un máster en Neuropsicología Clínica, disciplina compleja incluso en modalidad presencial, no puede ser impartido de forma rigurosa en solo un año. Pretender que en ese tiempo se adquieran competencias sólidas en neuroanatomía y evaluación neuropsicológica demuestra una preocupante falta de seriedad académica. La formación carece de profundidad y no prepara adecuadamente para la práctica profesional. En mi caso, esta experiencia tuvo un impacto directo en mi salud emocional: estrés constante, ansiedad, desmotivación y profunda tristeza. Cada día en esta universidad fue una experiencia negativa. No tenía ánimo ni motivación para acceder a la plataforma, y estuve a punto de perder mi entusiasmo por la neurociencia. Solo gracias a contar con una sólida red de apoyo y a tener los medios para defender mis derechos logré salir de esta situación sin mayores consecuencias. Cuando el estudiante manifiesta su intención de renunciar, la universidad no facilita la salida, sino que intenta retenerlo mediante presión económica, incluso en ausencia de un contrato firmado, ignorando el malestar expresado y priorizando exclusivamente el beneficio financiero. Esto deja en evidencia que el bienestar del alumnado no es una prioridad, sino un elemento secundario frente al interés económico. La VIU vende la promesa de un “diploma español”, muy valorado en muchos países de Latinoamérica, pero el costo real —emocional, psicológico y económico— resulta excesivamente alto. No se trata de una universidad presente en rankings académicos de prestigio ni avalada por sociedades científicas relevantes en neurociencia. Para muchos estudiantes, la única consecuencia de esta experiencia es frustración, desgaste emocional y la sensación de haber sido engañados por un discurso puramente comercial. Mi recomendación: piénsenlo muy bien antes de matricularse. Detrás del marketing institucional, la realidad es muy distinta de lo que se promete.
(Respecto a la atención previa y al proceso de información-matriculación) Desde el momento en el que solicité información sobre un máster en la web de la universidad, hasta que formalicé mi matrícula, estuve acompañado por una asesora académica que resolvió todas mis dudas rápidamente, me explicó las distintas opciones que tenía a mi disposición con total transparencia e hizo que el trámite burocrático fuera lo más sencillo posible. Ya que de por sí la formación de posgrado en una universidad privada exige un desembolso importante, se agradece que al menos exista ese acompañamiento y esa atención tan personalizada. Esperemos que ese cuidado al detalle exista también en el resto de aspectos del Máster, aunque algunas reseñas apunten a todo lo contrario... 🤞🏻
Pese a no matricularme al máster de RRHH finalmente por cuestiones personales, debo destacar la amabilidad y simpatía con la que me ha tratado mi orientadora Diana Sapiña en todo momento. Ha sabido asesorarme y dar respuesta a todas las dudas que tenía del contenido del máster, mostrando incluso la predisposición a comparar el máster de UIV con el de otras universidades (lo que muestra gran confianza en su universidad). En definitivo, quería agradecer el trato recibido y la flexibilidad que ha mostrado Diana para atenderme estas semanas. Aunque en esta ocasión no ha era el momento para hacer el máster, es gracias a Diana en parte por lo que tendré en cuenta a la universidad para futuras oportunidades.
Recién matriculado y por ahora el acompañamiento en todo momento de Chloe ha sido genial. En gran parte estoy matriculado en esta universidad por el trato y las explicaciones recibidas por ella. La metodología me parece muy buena y el campus virtual muy intuitivo. Deseando empezar el Grado y seguir compartiendo.
En el contexto educativo, la investigación propicia el desarrollo de nuevas herramientas, procesos y metodologías que permiten la innovación en las aulas y el progreso de los sistemas educativos. Por ello, adquiere cada vez más peso e importancia, como demuestra el hecho de que constituye uno de...
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL VALENCIANA (VIU)

Funiber ofrece becas y algunas Facilidades De Pago, en general buena metodología a la hora de impartir los masters, fui alumno en este master y es mi opinión y la de otros tantos compañeros.
Las numerosas innovaciones en el sector educativo que se están llevando a cabo en esta última década así como el cambio a nivel mundial que están sufriendo los estudios ha dado pié a la creación de este Master en Educación que cursosypostgrados.com te ofrece. Ahora tienes la oportunidad de especializarte...

Por favor no tomen estos programas, por el mismo costo y modalidad hay universidades en España mucho mejores como VIU, UNIR, UOC que dan títulos oficiales al mismo precio y algunos mayor calidad. NO COMETAN EL ERROR QUE YO TUVE AL ESTUDIAR AQUI! Y complicarme al intentar usar este título profesionalmente en otros países. ISEP no te menciona las dificultades de un título propio en el futuro, nunca podrás acreditarla,
Quisiera agradecer la amabilidad de Montse, quien me atendió y me proporcionó toda la información necesaria sobre el curso de experto en el que finalmente me he matriculado. Su profesionalidad, cercanía y dedicación han sido claves para que me decidiera a formar parte de la institución ISEP. ¡Gracias, Montse!
ISEP es un lugar en donde, si te lo propones, aprendes màs de lo que habitualmente puedes imaginar en una formación tradicional de post grado. Aprendes sobre disciplina, continuidad, accesibilidad y conexión. Doy muchas gracias a mi representante que desde el primer momento que me explicò los beneficios que iba a obtener si cursaba el programa, se quedó corta; Rosa de la Rosa y jamás me dijo todo lo que iba a dquirir en riqueza intangible.. Doy gracias a cada una de las personas del equipo de Gestión Académica en Barcelona; Vannessa, Gabriela, Leo, Cristina, a las recepcionistas que cada día nos recibìan con una sonrisa y nos despedían amablemente. Doy gracias a cada profesor, que con profesionalidad y humanidad transmitìan cada contenido; Eva, Oscar, Judhit,Alex, Juanjo, Majo, Xavi, Paola, Enoe, Sandra, Paco, Emma,Jordi,María Isabel,Carolina, David, por todos ustedes y su gran capacidad de generar aprendizaje en los demás hoy en mi valor profesional tengo más conocimiento para continuar trabajando y guíando procesos. En el viaje de la vida lo importante es estar conciente y aprovechar cada oportunidad para crecer, con profundo agradecimiento por la experiencia. Rosalba Gautreax Betancourt (República Dominicana).
Mi experiencia como alumna de ISEP ha sido muy grata ya que me brindaron la oportunidad de estudiar desde México y darle un gran renombre a mi carrera con el Master que aprobé, los maestros siempre estuvieron con disponibilidad de apoyarme en todo hasta el ultimo momento. Por supuesto que volveré a estudiar con ustedes nuevamente. Gracias!!
Mi experiencia en ISEP ha sido sumamente positiva. Desde el onboarding, la comunicación y organización fueron excelentes, guiándome en cada paso. El programa de clases es muy completo y riguroso, y los maestros demostraron un expertise sobresaliente, no solo académicamente, sino también por su experiencia activa en la práctica terapéutica. Además, los recursos para la modalidad @home eran super completos y flexibles, facilitando un aprendizaje de alta calidad.
El contexto educativo actual requiere de profesionales que puedan dar soporte a alumnos con necesidades educativas especiales (Trastorno del Espectro Autista, altas capacidades, discapacidad intelectual, déficits sensoriales o motrices, dificultades de lectoescritura, etc.) procurando su máxima inclusión...
ISEP-INSTITUTO SUPERIOR DE ESTUDIOS PSICOLÓGICOS

Antigua Alumna del Máster Universitario en Formación del Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanza de Idiomas. Decidí estudiar el Máster en VIU porque era una de las universidades que facilitaban hacerlo totalmente online, y por referencias, tanto de antiguos alumnos, como del profesorado de prácticas. Recomendaría estudiar en VIU porque he aprendido que enseñar es sinónimo de aprender, y nunca deja uno de seguir aprendiendo.
Hola, soy exalumno de la VIU, Máster Universitario del Profesorado de Educación Secundaria. Para empezar que el máster es rídiculo y con contenido muy obvio y elemental, no aporta nada de nuevo. Lo hacemos porque nos obligan, todo el mundo sabe eso. Después de pagar el dineral que vale el máster, resulta que el título cuesta casi 400 Euros más y claro, si no tienes el título no tienes nada, así que toca pagar más dinero, ya es el colmo. Un sacadineros increíble. Eso sí, facilidades ninguna. Una vez haces el pago del título, si no pagas aquí no se mueve nada, para hacerte el título definitivo necesitan tu certificado de notas de tu carrera anterior compulsado digitalemnte, no te lo pierdas. Este certificado de notas sin complulsar digitalmente si que es válido cuando haces la matrícula, no importa nada que no se verifique la autenticidad del expediente antes de pasar por caja. Lo importante es que hagas la matrícula. Una vez acabas pero la cosa cambia, no te dan el título final si no vas y lo compulsas, costes a banda, digitalmente ante notario, ayuntamiento o antigua universidad dónde hiciste tu carrera. En mi caso, mi universidad no compulsa el expediente académico ( otra que también es para darles de comer a parte), así que me toca moverme de ciudad, recogérlo y perder horas y días de trabajo, yendo a un Ayuntamiento o ante notario para poder acreditar que hice una carrera... De otro modo, no te dan el título ofical definitvo del máster. Es decir, para matricularte, no es necesario justificar ni acreditar nada, una vez has pasado por caja la cosa ya se complica más.
Una experiencia académica profundamente decepcionante... Esta es, sin duda, una de las peores universidades en las que se puede estudiar. Desde el proceso de matrícula hasta el desarrollo de las clases y las evaluaciones, queda claro que se trata principalmente de un negocio, no de una institución verdaderamente comprometida con la formación académica ni con el bienestar de sus estudiantes. Todo el proceso está diseñado para facilitar la incorporación del alumno sin transparencia real. Se incentiva la matrícula de forma insistente, sin explicar claramente la metodología de enseñanza, ni informar de manera comprensible que existe un plazo de solo 14 días para ejercer el derecho de desistimiento, plazo que además comienza a computarse antes incluso del inicio efectivo de las clases. En mi caso, no firmé ningún contrato, y aun así fui sometida a dinámicas de presión y exigencias económicas impropias de una institución académica seria. Resulta completamente irrazonable pretender que un estudiante pueda evaluar la calidad de un programa, su metodología, el ritmo académico y el sistema de evaluación sin haber comenzado realmente las clases. Una vez iniciado el curso, la realidad se impone: desorganización general, información transmitida con extrema prisa y una sensación constante de improvisación. Profesores y personal administrativo explican todo de forma acelerada, y desde las primeras semanas —sin haber completado siquiera las clases iniciales— comienza una presión excesiva para iniciar prácticas y el TFM, cuando se trata de un trabajo que, por lógica académica, debería desarrollarse al final del programa. La metodología de evaluación es igualmente cuestionable: una única evaluación para un volumen desproporcionado de contenidos. Un máster en Neuropsicología Clínica, disciplina compleja incluso en modalidad presencial, no puede ser impartido de forma rigurosa en solo un año. Pretender que en ese tiempo se adquieran competencias sólidas en neuroanatomía y evaluación neuropsicológica demuestra una preocupante falta de seriedad académica. La formación carece de profundidad y no prepara adecuadamente para la práctica profesional. En mi caso, esta experiencia tuvo un impacto directo en mi salud emocional: estrés constante, ansiedad, desmotivación y profunda tristeza. Cada día en esta universidad fue una experiencia negativa. No tenía ánimo ni motivación para acceder a la plataforma, y estuve a punto de perder mi entusiasmo por la neurociencia. Solo gracias a contar con una sólida red de apoyo y a tener los medios para defender mis derechos logré salir de esta situación sin mayores consecuencias. Cuando el estudiante manifiesta su intención de renunciar, la universidad no facilita la salida, sino que intenta retenerlo mediante presión económica, incluso en ausencia de un contrato firmado, ignorando el malestar expresado y priorizando exclusivamente el beneficio financiero. Esto deja en evidencia que el bienestar del alumnado no es una prioridad, sino un elemento secundario frente al interés económico. La VIU vende la promesa de un “diploma español”, muy valorado en muchos países de Latinoamérica, pero el costo real —emocional, psicológico y económico— resulta excesivamente alto. No se trata de una universidad presente en rankings académicos de prestigio ni avalada por sociedades científicas relevantes en neurociencia. Para muchos estudiantes, la única consecuencia de esta experiencia es frustración, desgaste emocional y la sensación de haber sido engañados por un discurso puramente comercial. Mi recomendación: piénsenlo muy bien antes de matricularse. Detrás del marketing institucional, la realidad es muy distinta de lo que se promete.
(Respecto a la atención previa y al proceso de información-matriculación) Desde el momento en el que solicité información sobre un máster en la web de la universidad, hasta que formalicé mi matrícula, estuve acompañado por una asesora académica que resolvió todas mis dudas rápidamente, me explicó las distintas opciones que tenía a mi disposición con total transparencia e hizo que el trámite burocrático fuera lo más sencillo posible. Ya que de por sí la formación de posgrado en una universidad privada exige un desembolso importante, se agradece que al menos exista ese acompañamiento y esa atención tan personalizada. Esperemos que ese cuidado al detalle exista también en el resto de aspectos del Máster, aunque algunas reseñas apunten a todo lo contrario... 🤞🏻
Pese a no matricularme al máster de RRHH finalmente por cuestiones personales, debo destacar la amabilidad y simpatía con la que me ha tratado mi orientadora Diana Sapiña en todo momento. Ha sabido asesorarme y dar respuesta a todas las dudas que tenía del contenido del máster, mostrando incluso la predisposición a comparar el máster de UIV con el de otras universidades (lo que muestra gran confianza en su universidad). En definitivo, quería agradecer el trato recibido y la flexibilidad que ha mostrado Diana para atenderme estas semanas. Aunque en esta ocasión no ha era el momento para hacer el máster, es gracias a Diana en parte por lo que tendré en cuenta a la universidad para futuras oportunidades.
Recién matriculado y por ahora el acompañamiento en todo momento de Chloe ha sido genial. En gran parte estoy matriculado en esta universidad por el trato y las explicaciones recibidas por ella. La metodología me parece muy buena y el campus virtual muy intuitivo. Deseando empezar el Grado y seguir compartiendo.
El Máster en Formación del Profesorado Online tiene como objetivo formarte como futuro profesor a través de las tecnologías más innovadoras en docencia e investigación educativa para que seas capaz de trasmitir tus conocimientos. Partners - FECEVAL, Empieza por educar, Grupo Sorolla, Fundación...
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL VALENCIANA (VIU)